Sistema de alimentación

Así como hemos hecho con el sistema de dirección y de escape, hoy conoceremos los aspectos más importantes para un correcto mantenimiento del sistema de alimentación. Este mecanismo es el encargado de proveer al motor de aire y combustible. Si alguno de sus elementos no está en buen estado, esto perjudicará directamente al propulsor.

Sistema de alimentación

Poco a poco iremos llegando a analizar, comprender y aprender a realizarle un correcto mantenimiento a cada uno de los sistemas de un vehículo. Hace muy pocos días atrás nos hemos dedicado al sistema de escape y al de dirección, hoy pasaremos al sistema de alimentación.

En relación al sistema de escape, recordemos que el mismo tiene tres funciones vitales: la combustión de gases de uso fuera del motor en el aire exterior,  garantizar que las piezas que rodean el motor estén en buen estado, y ayudar a los silenciadores  a disminuir el ruido producido por el motor. Mientras que en el caso del sistema de dirección, en este caso hablamos de aquel que tiene como función convertir cualquier giro del volante en movimiento de las ruedas delanteras, con precisión y suavidad.

Con el sistema de alimentación, en cambio, la situación cambia. Aquí nos encontramos con un mecanismo que tiene como objetivo proveer el aire y el combustible, en su cantidad y calidad adecuada, para sí poder llenar los cilindros durante el funcionamiento del motor.

El sistema de alimentación varia en relación a si el coche funciona con gasolina o diesel. En el primero de los casos, el mecanismo funciona por intermedio de un carburador o sistema de inyección. En los motores diesel, la alimentación del combustible se realiza con un sistema de inyección.

La particularidad que tienen tanto el sistema de escape, el de dirección, como el de alimentación, es que en todos es necesario un correcto mantenimiento para su buen funcionamiento. En el caso del mecanismo de alimentación (los otros ya los hemos evaluado), los aspectos a verificar son los siguientes:

Filtros de aire y de gasolina. Es muy importante mantener estos elementos bien limpios para que los calibres del carburador o los inyectores no se obstruyan. Si no mantenemos, por ejemplo, el filtro de aire limpio, la suciedad producirá que el motor consuma mayor cantidad de combustible.

Bomba de combustión, tubo de escape y conductos. Otra tarea necesaria es la de verificar el estado de estos elementos. También el de los gases del escape.

Además, los siguientes consejos:

Si contamos con coches nuevos, cuyos motores de gasolina o diesel también son modernos, un consejos es el de no apurar los repostajes de combustible. Esto se debe a que la bomba eléctrica de alimentación puede verse afectada por la suciedad acumulada en el fondo del depósito.

También debemos comprobar que el sistema de encendido responde bien a los estados de potencia exigidos por el motor. Esto lo haremos  con el vehículo en marcha.

Fuente: Racc

Foto: Mecanico por maureen luun en Flickr