Nissan: un grande de Japón

Una de las fabricantes de autos más grandes del mundo, la compañía japonesa Nissan ha atravesado duros momentos y siempre los ha superado gracias a las alianzas estratégicas que desarrolló con importantes compañías y por supuesto, al innegable tesón de su raza japonesa.

Los orígenes de Nissan se remontan a 1911, con el nacimiento de la Kwaishinsha Motorcar Works, compañía dedicada a la construcción de camiones para uso militar. Tres años después, la planta ubicada en el distrito Azabu-Hiroo de Tokio, produjo un nuevo modelo de camioneta: el DAT.

El nombre de este vehículo era un acrónimo conformado por las letras iniciales de los apellidos de los socios de Kwaishinshi: Kenjiro Den, Rokuro Aoyama y Meitaro Takeushi. Durante los siguientes años, la producción de camionetas DAT mantuvo su atención focalizada en el mercado militar, puesto que aún no se establecía una industria automotriz destinada al uso urbano.

A inicios de los años 30s, la compañía – que había variado su nombre a DAT Automobile Manufacturing Co. Ltd., debido a su fusión con Jitsuyo Motors – en ese entonces la segunda empresa fabricante de camionetas en Japón – lanzó al mercado un auto más pequeño basado en el modelo DAT.

Este nuevo auto se llamó Datson – o “hijo de DAT” – pero en 1933 la última sílaba cambió de “son” a “sun”, puesto que “son” significa “pérdida” en idioma japonés. Así el auto pasó a llamarse Datsun y como tal se haría conocido como el principal producto de DAT.

Evolución de los modelos Nissan – collage a partir de imágenes de la Web oficial de Nissan-España.

En poco tiempo, la compañía se asoció con el consorcio Nippon Sangyo y fue así como surgió el nombre Nissan, abreviatura de este consorcio, liderado por el empresario japonés Yoshisuke Aikiwa. Nissan se especializó en la construcción de camionetas, aviones y motores para el aparato militar japonés. Durante las décadas de los 30s y 40s Nissan experimentó un rápido crecimiento debido a la creciente actividad armamentista, pero la catástrofe que significó para Japón la Segunda Guerra Mundial obligó a sus directivos a emprender un camino de alianzas para poder sobrevivir.

Nissan modelo 70 (1938) – imagen obtenida de Wikimedia, autor: Chris_73.

Los años posteriores a la guerra fueron de arduo trabajo y dificultades. Nissan buscó relacionarse con alguna poderosa empresa europea para tener mayor acceso al naciente mercado automotriz y encontró un socio perfecto en Austin Motor Company, fábrica inglesa con la que ya venía trabajando aunque de manera no oficial. Para 1952 esta relación empresarial y comercial se formalizó y Nissan consiguió un ventajoso trato según el cual no solo produciría y comercializaría las autopartes para Austin sino que además podía manejar todas sus patentes, lo cual le sirvió para desarrollar las características del motor de su próxima línea de Datsuns.

Entre 1953 y 1959 la Nissan produjo más de 20,000 unidades de Austins, únicamente para el mercado nipón. Para aumentar su capacidad de venta, la Nissan se unió a mediados de los 60s con la Prince Motor Company. A través de estas asociaciones con prestigiosas compañías, Nissan pudo avanzar en la tecnología que utilizó para sus primeros y principales modelos de exportación: Datsun, Gloria y Skyline. De los tres, el modelo Datsun tuvo un momento de gran auge en la década de los 70s, convirtiéndose en uno de los favoritos de todos los tiempos.

Cuando Nissan decidió expandirse internacionalmente, apuntó a los principales mercados automotrices: Australia y EE.UU. Luego de un inicio de operaciones un poco frío, la compañía abrió una subsidiaria en Norteamérica, la Nissan Motor Corporation U.S.A. y poco a poco se posicionó como uno de los principales exportadores de vehículos motorizados.

Aunque la compañía no tenía ningún problema legal para utilizar el nombre Nissan en los EE.UU., la corporación decidió popularizar el nombre Datsun, que había sido muy exitoso en el Japón y así evitar que los potenciales clientes relacionaran el nombre Nissan con los fabricantes de aviones y tanques de guerra durante los años del conflicto mundial. De esta forma, el nombre Datsun comenzó a extenderse como sinónimo de la compañía fabricante, creando una confusión que duró algunos años.

La popularidad de los modelos urbano y deportivo de los Datsun (en especial los clásicos Datsun Fairlady y el Datsun 510, unidades que el día de hoy pueden alcanzar precios de hasta $ 100,000) sostuvo las ventas de Nissan, incluso durante los difíciles tiempos de la crisis petrolera de 1973. En esa época de incertidumbre para la industria automotriz, Nissan reforzó su política de expansión, abriendo plantas de ensamblaje en Norteamérica y en otros países como México, Australia, Taiwán y Sudáfrica.

Nissan: productos de hoy – imagenes obtenidas de la Web oficial de Nissan Global.

Para la década de los 80s ya Nissan se había establecido como una de las firmas más confiables y económicas, pero que mantenían a un tiempo estándares de calidad por encima del promedio. Pioneros en el mundo de las camionetas pick-up, la compañía japonesa expandió su línea de productos con camionetas SUV y 4×4 como la Hardbody y la Pathfinder, que inmediatamente ganaron su lugar en los más exigentes mercados por sus prestaciones de vanguardia.

La tecnología japonesa siempre ha estado un paso adelante en cuanto a innovaciones y mejoras. Definitivamente, el caso de Nissan no es la excepción. En 1986 Nissan inició operaciones en Inglaterra a través de su subsidiaria Nissan Motor Manufacturing Ltd. UK, que en poco tiempo se convirtió en una de las principales del ahora gigantesco consorcio. Para el año 2007, sólo en la planta británica, ubicada en Sunderland, Nissan produjo un promedio de 400,000 vehículos por año.

Los últimos 15 años han traído más desafíos para este grande del Japón. Entre 1993 y 2002 Nissan se asoció con la Ford Motor Company para asegurar el éxito de la producción de dos modelos de minivan que tuviera características accesibles al cliente promedio: la Mercury Villager y la Nissan Quest. Esta alianza comercial probó ser muy provechosa para ambas compañías, aunque posteriormente Ford decidiera descontinuar la Mercury para dar paso a siguientes lanzamientos.

La última gran alianza de Nissan se produjo en 1993 con la fábrica francesa Renault, esta vez sí para solucionar diversas dificultades económicas. Carlos Ghosn, inicialmente Jefe de Operaciones de Renault tomó las riendas de Nissan en uno de los movimientos más notables de los últimos años. De la mano de Ghosn, Nissan ha ingresado a una nueva etapa de éxitos comerciales gracias, entre otras cosas, al moderno modelo Infiniti, del cual hablaremos en nuestra próxima entrega.

Créditos: Las images 1 y 5 (izquierdas) han sido obtenidas del sitio oficial de Nissan.